La oferta pública inicial (OPI) de SpaceX se ejecutó en un tiempo récord de solo 74 días, lo que contrasta con procesos más largos de otras empresas tecnológicas como CoreWeave, Figma y Airbnb. Este acelerado movimiento demuestra una notable eficacia en el lanzamiento al mercado.
Los abogados y consultores especializados en OPI atribuyen este ritmo veloz a un enfoque más relajado de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) durante la administración de Trump, que facilitó la revisión y aprobación de los documentos necesarios. Además, el alto interés por la oferta permitió a SpaceX eludir una extensa serie de reuniones con inversores, lo que contribuyó a su rápida entrada en el mercado.