Las bolsas europeas comienzan la jornada con descensos cercanos al 0,5%. La tensión geopolítica ha escalado, especialmente tras los recientes ataques de Estados Unidos a objetivos en Irán, lo que ha llevado a Teherán a prometer una "respuesta aplastante". En este contexto, Washington ha retirado la exención que permitía a Irán vender petróleo en los mercados internacionales, acción que el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní califica de violación del acuerdo de paz. Como resultado, el precio del crudo Brent ha aumentado hasta 76 dólares, reavivando preocupaciones sobre la inflación.
Esta semana, se han publicado datos que indican que las reservas de crudo estratégicas de Estados Unidos han alcanzado su nivel más bajo desde 1983, lo que coloca a los mercados en una situación más frágil ante posibles problemas futuros de suministro. Al mismo tiempo, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años ha aumentado en aproximadamente tres puntos básicos, alcanzando un máximo de un mes del 4,565%.
En el panorama empresarial, se observa una caída en las acciones del sector tecnológico, marcada por la fría recepción de los resultados financieros de Samsung, a pesar de que éstos fueron considerados impresionantes. La atención se centra en los resultados empresariales que se presentarán en las próximas semanas. La Reserva Federal de Estados Unidos está a punto de publicar las actas de su última reunión de política monetaria, la primera bajo el nuevo presidente, Kevin Warsh, donde se decidió, por unanimidad, mantener los tipos de interés.
En cuanto a la situación de las empresas, el Banco Santander ha llevado a cabo una reestructuración de su negocio en Asia-Pacífico, designando un nuevo liderazgo y destituyendo a su máximo responsable en Pekín. La entidad está redirigiendo su enfoque hacia Japón, Corea del Sur y el sudeste asiático, según informa el Financial Times.
Por otro lado, el margen de refinado de Repsol, que representa la diferencia entre el costo de producción de petróleo y el precio de venta tras su refinado, ha experimentado un notable incremento del 137% en comparación interanual durante el segundo trimestre. El margen medio por barril entre abril y junio fue de 14 dólares, superando los 10,9 dólares del primer trimestre de este año y los 5,9 dólares del segundo trimestre de 2025. Repsol estima que su producción alcanzará los 558.000 barriles diarios en el segundo trimestre.
Contexto: En los últimos meses, la economía española ha enfrentado varios retos, incluidos los efectos de la inflación y la volatilidad de los precios del petróleo. La tensión internacional influye en el mercado energético y en las decisiones de las empresas que operan a nivel global. El Banco Santander, uno de los principales bancos en España, ha estado adaptando su estrategia en respuesta a las condiciones del mercado, mientras que Repsol se beneficia de un entorno de precios más altos en el sector energético. La actualización de las perspectivas económicas por parte del Fondo Monetario Internacional también será un factor a seguir con atención en las próximas semanas.