España se posiciona como un referente mundial en la tecnología de eólica offshore flotante, permitiendo la instalación de aerogeneradores en aguas profundas. Sin embargo, la transición hacia una industria del hidrógeno verde en alta mar enfrenta retos técnicos significativos. El desafío principal es la transmisión eficiente de la energía generada en el mar hacia la costa sin pérdidas sustanciales, así como el almacenamiento del hidrógeno producido.
Un avance reciente en este ámbito proviene del Centro Tecnológico CTC, el único centro tecnológico en Cantabria. Este centro ha desarrollado una innovadora solución de recubrimientos que mejora la durabilidad y seguridad de las infraestructuras de hormigón destinadas al almacenamiento de hidrógeno verde en el mar. Este proyecto forma parte de la iniciativa HYDROSTORE, que tiene como objetivo crear plataformas eólicas flotantes que sean capaces de generar, almacenar y distribuir hidrógeno verde sin necesidad de depender de infraestructuras en tierra.
El almacenamiento de hidrógeno plantea ventajas y desventajas, especialmente en el entorno marino, que es uno de los más desafiantes para cualquier estructura. La molécula de hidrógeno es extremadamente pequeña y tiende a escapar a través de casi todos los materiales, lo que requiere barreras muy efectivas para prevenir fugas. Además, las condiciones del mar —como la salinidad, la constante humedad y los cloruros— pueden degradar el hormigón y corroer sus armaduras con el tiempo, complicando aún más el proceso.
Para abordar estos problemas, el equipo de Materiales Avanzados y Nanomateriales del CTC ha implementado dos desarrollos innovadores. En primer lugar, han combinado una capa barrera reforzada con fibra de carbono y óxidos metálicos, junto a una capa adsorbedora hecha de nanomateriales de carbono, para minimizar las fugas de hidrógeno. En segundo lugar, han creado recubrimientos específicos que incorporan aditivos como materiales de base carbono y fosfato de zinc, diseñados para proteger el hormigón de la corrosión marina, dificultando que los cloruros y otros agentes corrosivos puedan penetrar en la estructura del cemento.
Este avance representa un paso significativo hacia el objetivo de almacenar hidrógeno verde en alta mar, utilizando tecnología desarrollada en España. La importancia del hidrógeno verde radica en su potencial para ser una fuente de energía limpia y sostenible, contribuyendo a la transición energética que busca reducir las emisiones de carbono.
Contexto: En los últimos años, España ha mostrado un creciente interés en el desarrollo de energías renovables, especialmente en energías eólicas y solares. El hidrógeno verde se ha convertido en un foco de atención para el gobierno y la industria, con el objetivo de diversificar la matriz energética del país y cumplir con los objetivos de sostenibilidad marcados por la Unión Europea. Iniciativas como HYDROSTORE son fundamentales para avanzar en la investigación y desarrollo de tecnologías que permitan la producción y almacenamiento eficiente de hidrógeno, alineándose así con la estrategia nacional para la transición energética y la lucha contra el cambio climático.