La primera regularización extraordinaria de inmigrantes en España, activa desde el 16 de abril de 2026 y con el plazo de solicitudes abierto hasta el 30 de junio, puede beneficiar a aproximadamente 762.000 personas en edad laboral. Este proceso, el séptimo desde la instauración de la democracia, se produce en un contexto en el que el empleo de la población inmigrante ha sido fundamental para el mercado laboral español tras la pandemia.
Entre el cuarto trimestre de 2021 y el cuarto de 2025, se generaron 2,28 millones de nuevos empleos en el país. De esta cifra, solo 724.000 corresponden a personas con nacionalidad española, mientras que 1,13 millones fueron ocupados por trabajadores extranjeros, representando el 49,5% del total. La rápida incorporación de más de un millón y medio de inmigrantes plantea retos significativos en cuanto a su integración y acceso a derechos laborales.
El proceso de regularización busca enfrentar la alta concentración de trabajadores inmigrantes en sectores de baja cualificación y la elevada presencia en la economía informal, donde las condiciones laborales son más precarias. La actual situación pone de relieve la necesidad de adecuar los mecanismos de acogida y formación para gestionar este crecimiento en el mercado laboral.