En el informe U-Ranking 2025, elaborado por la Fundación BBVA junto con el IVIE, se han identificado titulaciones con alta empleabilidad que apenas atraen estudiantes. Entre ellas, destaca la Ingeniería Medioambiental, que cuenta con solo 92 graduados anuales, pero presenta una tasa de empleo del 85,5% cuatro años después de finalizar el grado. Estas cifras indican que ocho de cada diez egresados trabaja en su campo, con un salario medio de 32.643 euros brutos al año.
A pesar de que existen carreras con tasas de inserción laboral superiores al 80%, los estudiantes suelen optar por titulaciones más populares, lo que provoca una alta demanda en ciertas áreas y un desajuste notable en el mercado laboral. Según un estudio de Randstad Research y la Fundación San Pablo CEU, el 49% de los titulados trabaja en empleos que no están relacionados con sus estudios, revelando un desajuste entre la formación recibida y las oportunidades laborales.
Las altas notas de corte y la percepción de dificultad de estas carreras disuaden a muchos jóvenes, a pesar de que la escasez de graduados facilita la inserción en el mercado laboral. Este fenómeno pone de manifiesto la desconexión entre las decisiones educativas de los estudiantes y las necesidades reales del sector empresarial.