Más de 1,3 millones de inmigrantes podrán acceder al mercado laboral en España tras la admisión provisional de sus solicitudes, según la CEOE. Esta medida permite que los solicitantes comiencen a trabajar en cualquier empresa antes de recibir la autorización definitiva, que puede tardar hasta tres meses en resolverse.
Sin embargo, la CEOE ha expresado su preocupación por el riesgo de contratar a inmigrantes cuya autorización no se conceda, ya que la notificación de la denegación solo se envía al afectado. Esto puede dejar a las empresas en una situación complicada, ya que no recibirán información sobre el estado de las solicitudes hasta que el empleado lo comunique.
Para mitigar este problema, se propone establecer un sistema de comunicación entre Extranjería y la Seguridad Social que informe a las empresas sobre las solicitudes denegadas. La CEOE también ha señalado la importancia de garantizar seguridad jurídica en el proceso de regularización y ha solicitado plataformas de formación para que los inmigrantes puedan cubrir las vacantes disponibles.