El Gobierno español proyecta que la regularización de inmigrantes tendrá un impacto significativo en la economía, ayudando a mantener el crecimiento del PIB por encima del 2% hasta 2029. Carlos Cuerpo, el vicepresidente económico, estima que la afiliación a la Seguridad Social podría aumentar en 600.000 personas en términos interanuales gracias a esta medida.
Se anticipa que la inversión en el país crecerá un 5% este año, aunque se espera una moderación en los siguientes ejercicios, con un descenso a 3,5%. Este crecimiento se considera esencial para compensar la caída del consumo interno en un contexto de menor incertidumbre debido a la situación en Irán.
El Gobierno confía en que la regularización impactará positivamente en el empleo y en el consumo, asegurando así la sostenibilidad de la actividad económica en el país. Se prevé que el nuevo cuadro macroeconómico que se presentará en los próximos Presupuestos refleje estas expectativas optimistas.