La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña subraya la importancia de justificar las diferencias salariales entre trabajadores, incluso si desempeñan funciones similares. El tribunal condenó a una empresa que pagaba sueldos diferentes a empleados con la misma categoría profesional, al considerar que no existía una justificación objetiva para esa disparidad.
Los autónomos y las pymes tienen la libertad de establecer salarios distintos, siempre que puedan demostrar que las diferencias se basan en criterios objetivos y no implican discriminación. La legislación permite reconocer complementos o retribuir la experiencia, pero estas decisiones deben estar fundamentadas y ser razonables.
La sentencia, emitida el 9 de marzo de 2026, recalca que la libertad empresarial en la fijación de sueldos no puede vulnerar los derechos de igualdad. El profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad Internacional de La Rioja, Luis San José, enfatiza que cualquier diferencia salarial debe ser demostrable y no puede estar vinculada a condiciones personales protegidas, como el idioma.