El próximo mes de septiembre, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) organizará movilizaciones en Correos para protestar por la carga de trabajo de su personal. En la última década, la empresa pública ha sufrido una drástica reducción de su plantilla, perdiendo un tercio de sus trabajadores, lo que equivale a 22.000 empleados. Actualmente, Correos cuenta con 44.000 empleados, de los cuales más del 9% tiene contratos a tiempo parcial, lo que representa aproximadamente 4.000 trabajadores.
El sindicato ha señalado que cerca de un 10% del personal se encuentra de baja médica sin cubrir, mientras que la tasa de eventualidad, aunque en descenso, se mantiene en 17,26%. Esta situación se produce en un contexto donde Correos, en 2024, se comprometió a reforzar su plantilla, establecer jornadas de 35 horas semanales, transformar contratos parciales en completos y llevar a cabo un plan de rejuvenecimiento que aún no se ha implementado.
En la última convocatoria de empleo, se ofrecieron 7.757 plazas, de las cuales más de 2.000 eran a tiempo parcial. La mayoría de estos contratos parciales se concentran en las oficinas de Correos, lo que ha llevado a los trabajadores a realizar horas complementarias, evidenciando la necesidad urgente de reconocerles la jornada completa. CSIF ha mostrado su descontento con la situación actual, calificando la parcialidad como no deseada.
Las movilizaciones tendrán lugar los días 3 y 17 de septiembre ante las Jefaturas provinciales de Correos en toda España, culminando en una gran concentración en Madrid el 30 de septiembre. A través de estas acciones, CSIF espera poner de relieve la inacción de Correos respecto al cumplimiento del acuerdo alcanzado hace casi dos años.
Además, estas manifestaciones se alinean con la huelga convocada por CGT en la Comunidad de Madrid, que comenzó el 1 de julio y se extenderá hasta el 31 de septiembre, afectando a todos los centros de trabajo de la capital debido a la falta de personal y la carga de trabajo excesiva.
Contexto: La situación en Correos refleja una tendencia preocupante en el sector público de España, donde muchos trabajadores enfrentan condiciones laborales precarias. A pesar de los compromisos adquiridos en 2024, las promesas de mejora no se han concretado, lo que ha llevado a un descontento creciente entre los empleados. La carga de trabajo ha aumentado, mientras que el número de empleados se ha reducido, generando protestas y movilizaciones que buscan un cambio real en las condiciones laborales del sector postal.