El banco Santander ha llegado a un acuerdo con los sindicatos que permitirá a entre 2.000 y 3.000 empleados en España prejubilarse. Este plan, que se extiende hasta 2028, ofrece a los trabajadores a partir de 55 años la posibilidad de abandonar su puesto con una compensación de hasta el 95% de su pensión. Este es el primer plan de prejubilación que la entidad pone en marcha en dos décadas, excluyendo los acuerdos previos en el contexto de expedientes de regulación de empleo.
El pacto, que fue fruto de cinco reuniones entre ambas partes en menos de un mes, establece que los empleados de entre 55 y 57 años recibirán el 74% de su salario bruto, mientras que aquellos mayores de 58 años verán esa cifra incrementada al 76%. Esto representa un esfuerzo significativo por parte de Santander para facilitar la transición hacia la jubilación anticipada, adaptándose a las necesidades de su plantilla.
Además, el acuerdo estipula que Santander cubrirá el coste del convenio especial hasta los 63 años y seis meses, con la opción de extenderlo a los 63 años. Esto permitirá a los empleados que participen en el plan retrasar su jubilación anticipada, lo que reducirá el coeficiente reductor desde el 21% hasta el 5,5%. De este modo, la entidad busca incentivar a sus trabajadores a optar por la prejubilación con condiciones más favorables.
Entre las garantías incluidas en el pacto se encuentra la continuidad del seguro colectivo de vida, así como la mejora de las condiciones para préstamos, créditos y servicios bancarios, incluyendo hipotecas. También se prevén aportaciones anuales de 1.000 euros al plan de pensiones de empleo, lo que refuerza la seguridad financiera de los empleados que decidan prejubilarse.
Este acuerdo, que asegura la revalorización anual del convenio especial hasta un máximo del 4%, mejora las condiciones previas del 3%. Asimismo, se mantendrán las ayudas por discapacidad, lo que refleja un compromiso por parte de Santander hacia la protección y el bienestar de su plantilla.
Contexto: En los últimos años, Santander ha realizado diversas reestructuraciones y ajustes en su plantilla, con el objetivo de adaptarse a un entorno económico en constante cambio. La entidad, liderada por Ana Botín, ha tenido un papel importante en el sector bancario español, enfrentándose a desafíos como la digitalización y la competencia en el mercado. Este nuevo plan de prejubilación se enmarca en la estrategia del banco para optimizar su estructura y responder a las demandas de sus empleados, mientras busca mantener su competitividad en el sector financiero.