El Gobierno ha decidido paralizar la tramitación de la proposición de ley presentada por Junts que buscaba reformar el trabajo autónomo, afectando a aspectos cruciales del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Esta decisión se ha formalizado a través de un escrito dirigido al Congreso, en el que se invoca el Artículo 134.6 de la Constitución, al considerar que la propuesta impactaría negativamente en los ingresos y gastos públicos.
La reforma, que no será debatida en el Pleno, incluía medidas como la mejora del acceso al cese de actividad, la exención de IVA para pequeños negocios y la reserva del 10% de los contratos públicos para microempresas. Estas iniciativas habían sido demandadas durante años por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), cuyo presidente, Lorenzo Amor, expresó su descontento en redes sociales, señalando la falta de vergüenza del Gobierno.
Entre las reformas propuestas se contemplaban también la regularización de cuotas y la protección social para autónomos, buscando corregir problemas persistentes tras la implementación del nuevo modelo de cotización. Con esta decisión, el Ejecutivo ha bloqueado una iniciativa que tenía el potencial de mejorar significativamente la situación de los trabajadores autónomos en España.