Volkswagen ha iniciado la producción de dos nuevos modelos eléctricos, el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo, en su planta de Martorell (Barcelona). Estos vehículos, que se ofrecen por menos de 25.000 euros, están diseñados para captar la atención del competitivo segmento B en Europa.
La compañía alemana ha destinado más de 10.000 millones de euros a la creación de una fábrica de baterías en Sagunto (Valencia) y a la adaptación de sus instalaciones en España para la producción de esta nueva gama de automóviles eléctricos. A pesar de un plan global de reducción de costes que podría afectar hasta 100.000 empleos en los próximos cinco años, las fábricas de Seat y Cupra en Martorell, así como la de Volkswagen en Navarra, están garantizadas en su operativa futura.
El grupo Volkswagen, que se posiciona como el mayor fabricante de automóviles en Europa, ha decidido concentrar la producción de esta nueva familia de coches eléctricos en España, asegurando así el futuro de sus plantas en el país. Enrique Pifarré, representante de la marca, ha destacado la intención de acercar el coche eléctrico al cliente español.