El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) ha invalidado varias cláusulas del concurso propuesto por Renfe para la creación de una empresa mixta de autobuses, lo que representa un avance significativo para las pequeñas y medianas empresas (pymes) del sector. Esta decisión llega tras la suspensión cautelar de la licitación, que se produjo hace unas semanas, y obliga a reiniciar el proceso de selección de un socio privado para el Acuerdo Marco de Servicio de Transporte Alternativo por Carretera.
Las patronales afectadas, como la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (Anetra) y la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), habían señalado que el diseño original del concurso favorecía a un escaso número de grandes empresas, excluyendo prácticamente a la totalidad del tejido empresarial que está compuesto mayoritariamente por autónomos y pymes. Este fallo judicial se considera una victoria para estas organizaciones que llevaban meses denunciando las condiciones del concurso.
El TACRC ha respaldado los argumentos de Anetra y Fenadismer, señalando que no existía justificación para crear una nueva sociedad y criticando la falta de división del contrato en lotes, lo cual podría haber permitido una mayor participación de empresas en el proceso. Además, el tribunal ha considerado desproporcionados algunos de los requisitos de solvencia económica impuestos a los licitadores, así como las restricciones a las agrupaciones de empresas y la duración del contrato.
Este revés para Renfe pone en cuestión su modelo de negocio propuesto, ya que las patronales argumentan que, de haberse mantenido el diseño original, las pymes se hubieran visto relegadas a un rol meramente subcontratista, afectando gravemente su sostenibilidad. En este contexto, las asociaciones defienden que la resolución del tribunal no solo promueve la libre competencia, sino que también asegura la supervivencia de miles de pequeños negocios en el sector del transporte por carretera.
Contexto: En los últimos años, Renfe ha estado explorando nuevas formas de diversificación y mejora de sus servicios, especialmente tras la creciente competencia en el sector ferroviario y la necesidad de garantizar alternativas de transporte. Las pymes, que son fundamentales en el ecosistema del transporte, enfrentan desafíos significativos debido a la concentración del mercado y la falta de oportunidades en licitaciones públicas. Este fallo del TACRC podría marcar un cambio en la forma en que se diseñan y adjudican los contratos en el sector, con un enfoque más inclusivo hacia las pequeñas empresas.