Las acciones de Naturgy sufrieron un fuerte impacto en el IBEX 35 tras la reciente reestructuración de su consejo de administración. En un movimiento que busca asegurar la estabilidad de la compañía hasta al menos 2030, la empresa ha aprobado varias medidas estratégicas, incluyendo la renovación del mandato de su presidente ejecutivo, Francisco Reynés, quien continuará en su puesto hasta esa fecha.
La junta de accionistas, que se celebrará el 24 de marzo de este año, validará esta renovación anticipada, que se extiende por cuatro años. Naturgy reportó un beneficio de 2.023 millones de euros en el último ejercicio, superando sus propias previsiones, y aprobó un dividendo total de 1,77 euros por acción, superior al inicialmente previsto.
Además, el consejo ha decidido ajustar su composición, reduciendo el número de consejeros de GIP de tres a dos, mientras que el fondo australiano IFM incrementará su representación de dos a tres consejeros. Esta reordenación responde a la nueva realidad accionarial y busca mantener la paz entre los principales accionistas de la compañía.