La Administración de Estados Unidos ha emitido una licencia general que permitirá a Repsol y a otras compañías petroleras reanudar sus actividades en Venezuela. Entre las empresas beneficiadas se encuentran Chemron, BP, Eni y Shell, lo que marca un avance significativo en el levantamiento del embargo comercial impuesto en marzo de 2025. Esta decisión es crucial para Repsol, que había enfrentado dificultades económicas debido a la prohibición de exportar crudo desde Venezuela.
El levantamiento del embargo se produce tras la reunión del presidente estadounidense Donald Trump con líderes del sector energético, incluido el CEO de Repsol, Josu Jon Imaz. Trump busca atraer inversiones energéticas por un valor de 100.000 millones de dólares para revitalizar la industria petrolera venezolana tras la destitución del presidente Nicolás Maduro.
Además, se ha autorizado a empresas internacionales a firmar contratos para nuevas inversiones en el sector, aunque están excluidas aquellas de Rusia, Irán y China. Esta flexibilización es la más significativa desde la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero y refleja un cambio en la política hacia el país sudamericano.