Las nuevas licencias emitidas por EE. UU. permitirán a las empresas Repsol y Chemron reanudar sus operaciones en el sector petrolero de Venezuela. Esta flexibilización de sanciones tiene como objetivo facilitar el acceso a nuevos bloques de exploración en el país sudamericano.
Con esta medida, se espera que las compañías puedan incrementar su producción y contribuir a la recuperación del sector energético venezolano, afectado por años de restricciones. La decisión también refleja un cambio en la política estadounidense hacia el suministro de petróleo en el mercado internacional.