La presión fiscal en el sector inmobiliario se ha convertido en un obstáculo significativo para la creación de oferta de vivienda asequible en España. Según un estudio del economista Jaume Menéndez, presentado en un evento organizado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada y otras organizaciones, los impuestos pueden llegar a representar más del 60% del valor de adquisición de una vivienda, afectando tanto a la promoción como a la compra y la venta.
Este elevado nivel de fiscalidad afecta de manera desproporcionada a las familias de menores ingresos, que destinan aproximadamente cuatro de cada diez euros de sus presupuestos a cubrir los gastos relacionados con la vivienda. En total, se estima que una propiedad en España puede soportar más del 62% de su precio en impuestos a lo largo de su ciclo económico.
Menéndez advirtió que la política fiscal actual no solo encarece el acceso a la vivienda, sino que también frena la inversión y la generación de nueva oferta, perpetuando desigualdades territoriales debido a diferentes tipos impositivos según la comunidad autónoma. El presidente de la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona subrayó que este sistema actúa como un castigo que dificulta la creación de un parque residencial asequible.