La situación actual en la Agencia Tributaria ha generado un clima de incertidumbre, especialmente tras el anuncio de la inminente dimisión de Soledad Fernández Doctor, directora general, junto a dos altos directivos, sin que se haya designado a sus sucesores. La Asociación de Inspectores de Hacienda ha expresado su preocupación por la falta de claridad en la transición y ha solicitado que el nuevo nombramiento se realice sin injerencias externas.
El comunicado de la asociación destaca la importancia de contar con un líder que garantice la autonomía y profesionalidad de la organización. Además, han manifestado su descontento con el acuerdo entre el Gobierno español y la Generalitat de Cataluña, que implica la cesión de competencias fiscales a la Agencia Tributaria Catalana. Este hecho ha avivado más las dudas sobre el futuro de la gestión fiscal en España.
La Asociación ha calificado de "extraña" la falta de un sucesor designado y ha instado a que se asegure la integridad de la Agencia Tributaria y que se mantengan los procesos de selección para los funcionarios de la administración. Este asunto se ha convertido en un foco de inquietud dentro de la institución.