Un nuevo impuesto anual sobre las segundas residencias en Rhode Island ha generado preocupación entre los propietarios de viviendas vacacionales, quienes temen verse obligados a vender sus propiedades debido al aumento de los costos. Este tributo, que se aplica a propiedades tasadas por encima del millón de dólares, establece un cobro de 5 dólares por cada 1.000 dólares de valoración.
La normativa, que busca recaudar fondos para la vivienda asequible, afecta especialmente a propietarios de residencias en zonas exclusivas como Newport, Little Compton y Watch Hill. La famosa mansión de Taylor Swift, conocida como Holiday House, está valorada en aproximadamente 28 millones de dólares, lo que implica un pago adicional de cerca de 136.000 dólares al año bajo este nuevo impuesto.
Mientras la cantante se prepara para su boda con Travis Kelce, los propietarios de viviendas más modestos, que han mantenido estas propiedades familiares durante generaciones, enfrentan el desafío del impacto fiscal. Muchos de ellos han recibido notificaciones sobre el nuevo tributo, lo que ha intensificado las preocupaciones sobre la viabilidad de mantener sus hogares en la costa.