Un grupo de 120 millonarios británicos ha solicitado al nuevo primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, que incremente los impuestos a los más ricos del país. Entre los firmantes se encuentran el exfutbolista Gary Lineker y el productor musical Brian Eno, quienes argumentan que la medida podría contribuir a una sociedad más equitativa.
La carta abierta, organizada por la asociación Patriotic Millionaires, sostiene que las personas adineradas tienen la capacidad de pagar más impuestos, afirmando que no se trata de gravar a aquellos que trabajan diariamente para ganarse la vida. En cambio, se enfoca en quienes obtienen ingresos de su riqueza acumulada. Los signatarios expresan su deseo de devolver la riqueza y el poder a la sociedad, y enfatizan que una mayor inversión es necesaria para el progreso del país.
En la carta, se propone la implementación de un impuesto del 2% sobre las fortunas que superen los 10 millones de libras esterlinas (aproximadamente 13 millones de dólares). Los firmantes creen que este impuesto podría ser una fuente de capital no explotado que actualmente no está sujeta a impuestos. "Los millonarios somos un grupo patriota", reclaman, indicando su amor por el país y su deseo de que prospere.
La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, respondió a la carta sugiriendo que Lineker podría simplemente aportar más al Tesoro si así lo desea, indicando que no hay restricciones para hacerlo. Badenoch enfatizó que el sistema tributario británico es generoso con los ricos y que es posible contribuir al bienestar del país mediante donaciones voluntarias.
La carta abierta ha generado un debate sobre la equidad fiscal en el Reino Unido y el papel que deben jugar los individuos más adinerados en la financiación de servicios públicos y el bienestar social. Los firmantes, además de Lineker y Eno, incluyen a figuras como el guionista de Notting Hill, Richard Curtis, y Ian Gregg, exdirector general de Greggs.
Contexto: En el Reino Unido, la discusión sobre la justicia fiscal ha cobrado fuerza en los últimos años, especialmente en el contexto de la recuperación económica post-COVID-19. La creciente desigualdad ha llevado a un incremento en el apoyo hacia políticas que buscan redistribuir la riqueza. El gobierno ha recibido críticas por su enfoque fiscal, y el debate sobre cómo los más ricos contribuyen a la economía nacional sigue siendo un tema candente en la agenda política.