La Agencia Tributaria ha intensificado su vigilancia sobre los autónomos y pequeñas empresas, realizando un total de 604.000 actuaciones de control en 2025. Esta cifra representa un aumento del 6,4% en comparación con el año anterior, destacando la importancia de estas medidas en la lucha contra el fraude fiscal. La cantidad liquidada por Hacienda en estas comprobaciones alcanzó los 1.515 millones de euros, lo que eleva el crecimiento acumulado a 12,1% en un periodo de dos años.
En particular, cada actuación de control resultó en una regularización media de 2.508 euros, cantidad que refleja lo que Hacienda estima que dejó de ingresarse tras revisar declaraciones de IVA, IRPF o del Impuesto sobre Sociedades. Es importante mencionar que estas regularizaciones no siempre implican sanciones, ya que muchas de ellas finalizan sin multas, permitiendo así medir el impacto económico de las comprobaciones.
El enfoque de la Agencia Tributaria ha estado en detectar prácticas como ventas ocultas, facturación irregular y gastos deducidos indebidamente, con un incremento de más del 35% en las actuaciones dirigidas a descubrir ingresos no declarados. El control se ha centrado especialmente en los contribuyentes con mayor riesgo fiscal, lo que ha llevado a un aumento significativo en la supervisión de las pequeñas empresas respecto a los impuestos mencionados.
Durante el año pasado, el Área de Gestión de la Agencia ha intensificado sus esfuerzos de control, aplicando un "control extensivo" sobre las actividades económicas como una herramienta clave para reducir el fraude fiscal en este sector. Este aumento en la vigilancia se traduce en un mayor número de inspecciones y una mayor cantidad de liquidaciones, reflejando una estrategia más agresiva en la lucha contra la evasión fiscal.
Las cifras recientes indican que la Agencia Tributaria está perfilando su estrategia para hacer frente a las irregularidades en la fiscalidad de los autónomos y pymes. Este control más riguroso se considera esencial para asegurar que todos los contribuyentes cumplan con sus obligaciones fiscales, contribuyendo así a un sistema tributario más justo y equitativo.
Contexto: En los últimos años, la Agencia Tributaria ha implementado diversas medidas para fortalecer el control fiscal, especialmente entre los sectores más vulnerables al fraude. Con un enfoque en la digitalización y la mejora de sus procesos, el organismo busca optimizar sus recursos y maximizar la eficiencia en la detección de irregularidades. Este esfuerzo es parte de un compromiso más amplio por parte del gobierno español para aumentar la recaudación fiscal y garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos, especialmente en un contexto de recuperación económica post-pandemia.