La economía española ha registrado un crecimiento del 0,6% en el primer trimestre de 2026, mostrando signos de desaceleración en comparación con el último trimestre de 2025. Este avance se debe principalmente a la demanda interna, aunque el consumo de los hogares ha moderado su crecimiento a 0,6%, una caída de tres décimas respecto al periodo anterior. La inversión ha experimentado una notable desaceleración, con un aumento de solo 0,1%, el menor desde el tercer trimestre de 2024.
Por otro lado, el gasto público ha aumentado su ritmo de crecimiento hasta 0,5%, mientras que el sector de las instituciones sin fines de lucro ha mostrado un crecimiento del 2%. Sin embargo, las importaciones han caído un 1% trimestral, marcando su mayor descenso desde el verano de 2023, y las exportaciones han retrocedido un 0,6% en el mismo periodo.
A pesar de estos desafíos, la economía española continúa en crecimiento, acumulando 23 trimestres consecutivos de incrementos. En términos interanuales, el PIB ha acelerado su crecimiento hasta 2,7%, impulsado por la demanda interna, que ha contribuido con 3,5 puntos, aunque la demanda externa ha restado 0,8 puntos.