Durante una reunión celebrada el 16 de febrero de 2026 en Bruselas, los ministros de Economía de la eurozona se comprometieron a fortalecer el euro como moneda global. La incertidumbre provocada por las políticas de Donald Trump está debilitando el papel del dólar y, según el Eurogrupo, esto puede abrir oportunidades para el euro en el ámbito internacional.
La Comisión Europea ha propuesto varias medidas, como la emisión conjunta de eurobonos y el desarrollo de un sistema de pagos autónomo respaldado por el euro digital, con el objetivo de reducir la dependencia del dólar en transacciones internacionales. Sin embargo, algunos países, como Francia, han expresado inquietudes sobre el impacto que la revalorización del euro podría tener en la competitividad de las exportaciones europeas.
A pesar de que el dólar sigue siendo la moneda predominante a nivel global, el euro ha comenzado a tener un papel más relevante en las naciones europeas que no pertenecen a la zona euro. Los ministros de Economía ven la necesidad de proteger la soberanía monetaria de la UE ante el riesgo de que el sistema financiero se utilice como herramienta de presión.