La regularización de inmigrantes ha tenido un impacto significativo en el mercado laboral español, con un aumento notable en la afiliación de extranjeros a la Seguridad Social. En junio, la proporción de extranjeros afiliados alcanzó el 67,3%, un incremento considerable desde el 30-35% mensual que se registraba antes del inicio del proceso de regularización el 16 de abril.
Desde el comienzo de este proceso, el saldo neto de nuevos ocupados extranjeros ha llegado a 360.400, lo que representa cerca del 60% de las 621.925 afiliaciones totales generadas en el primer semestre del año. El Gobierno ha recibido 1,17 millones de solicitudes de regularización, cifra que duplica las expectativas iniciales.
Los empresarios están solicitando acceso a estos datos para poder adaptar sus estrategias de contratación y evitar la incorporación de trabajadores ilegales. Economistas han señalado que este fenómeno impulsa el crecimiento económico sin que se prevé una reducción de salarios ni una sustitución de trabajadores nacionales.