El astillero Gondán, ubicado en la ría del Eo en Figueras, celebra su centenario y enfrenta un desafío notable: la falta de soldadores. Con un impresionante contrato de 270 millones de euros por dos buques de investigación hidrográfica para el Gobierno alemán, la empresa ha visto aumentar sus pedidos a niveles históricos. Sin embargo, la escasez de mano de obra en el sector metalúrgico español está limitando su capacidad de producción.
Para hacer frente a esta situación, Gondán ha implementado una célula de soldadura robotizada, que permite automatizar procesos repetitivos y liberar a los soldadores cualificados para tareas más complejas. La digitalización de la gestión se ha convertido en un componente clave del negocio, transformando la operación del astillero hacia un modelo más industrial que artesanal.
La compañía se especializa en la construcción de barcos a medida, enfocándose en nichos de mercado donde la ingeniería es altamente valorada, como los buques de apoyo a la eólica marina. Este segmento está en expansión, impulsado por el crecimiento de los parques eólicos marinos. Gondán ha sido reconocida con el premio Innova Empresarial este año, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la automatización puede ser crucial para las empresas del sector en la búsqueda de cumplir con contratos y satisfacer la demanda creciente.