El Tribunal de Instancia de Guadalajara ha declarado a una trabajadora interina como fija, tras haber superado procesos de estabilización sin lograr una plaza definitiva. Esta decisión, tomada el 29 de mayo, se basa en la reciente doctrina del Supremo sobre la temporalidad en el sector público. La sentencia establece que, si bien no se puede convertir automáticamente un contrato temporal en fijo, sí se puede reconocer la fijeza si la empleada ha participado en procesos selectivos.
La jurisprudencia establece que los contratos temporales no deben exceder los tres años para evitar abusos. En este caso, la trabajadora había mantenido su contrato durante un periodo superior, lo que fue considerado como un uso anormal de la temporalidad. Aunque no logró una plaza fija debido a la existencia de otros candidatos con mejores puntuaciones, su participación en el proceso selectivo fue reconocida por la administración.
Este fallo se produce en un contexto de creciente protesta por parte de funcionarios interinos, quienes reclaman la regularización de su situación laboral, evidenciando el debate sobre el abuso de la temporalidad en el empleo público en España.