Las protestas de funcionarios y empleados públicos en España están en aumento, afectando a sectores fundamentales como la Seguridad Social, la sanidad y la educación. Con huelgas y paros ya iniciados o programados para septiembre, los sindicatos destacan la falta de cumplimiento del Gobierno en cuestiones como la jornada laboral de 35 horas, jubilaciones y estabilidad en el empleo.
Los trabajadores de diferentes ámbitos, incluidas las agencias tributarias y los servicios de salud, han comenzado a movilizarse, con cientos de miles de personas en las calles. Las principales quejas giran en torno a la falta de avances en condiciones laborales, derechos como el teletrabajo y la promoción profesional, así como el rejuvenecimiento de las plantillas.
De cara al otoño, se prevé que la conflictividad laboral aumente, con médicos y docentes amenazando con huelgas indefinidas si no se abordan sus demandas sobre retribuciones y reducción de temporalidad. La administración se enfrenta a un año complicado, independientemente de si se anticipan elecciones.