El Proyecto de Trasvase de Agua Sur-Norte en China ha transferido más de 70.000 millones de metros cúbicos de agua, beneficiando a aproximadamente 150 millones de personas en el norte del país. Esta iniciativa, considerada la más ambiciosa en ingeniería hidráulica, busca solucionar el desbalance hídrico en una nación donde el sur enfrenta inundaciones y el norte sufre sequías.
La infraestructura, que incluye una vasta red de canales y estaciones de bombeo, permite trasladar agua desde la cuenca del río Yangtsé hacia las regiones áridas del norte, donde reside gran parte de la población y la industria, aunque solo cuenta con el 20% de los recursos hídricos del país.
Sin embargo, este proyecto ha traído consigo consecuencias preocupantes. Los censos oficiales han mostrado que decenas de miles de ríos han desaparecido en las últimas décadas, lo que plantea serias inquietudes sobre el impacto ambiental de esta masiva intervención.