La recaudación fiscal por el impuesto de matriculación en España ha sufrido una disminución de 37 millones de euros en el primer semestre de este año. A pesar de que se han matriculado 647.711 vehículos, lo que representa un aumento de 37.797 coches respecto al mismo periodo del año anterior, cada nuevo automóvil contribuye con 113 euros menos en promedio a las arcas públicas debido a su menor impacto ambiental.
Este impuesto está diseñado para gravar según las emisiones de dióxido de carbono, lo que significa que los vehículos menos contaminantes disfrutan de exenciones o tasas reducidas. Como resultado, el Estado recaudó 273 millones de euros por este concepto en los primeros cinco meses de 2026, en comparación con más de 310 millones en el mismo periodo de 2025.
A pesar del crecimiento en las matriculaciones, la tendencia hacia coches más ecológicos ha llevado a una disminución en la cuota media del impuesto, que ha bajado de 624 euros a 511 euros por vehículo. Aunque los coches de gasolina siguen dominando el mercado, los modelos diésel, a pesar de su caída en matriculaciones, continúan generando ingresos significativos debido a sus tasas más altas.