A partir del 1 de julio de 2026, los autónomos y pequeños negocios deberán abonar una tasa de 3 euros por la importación de productos de menos de 150 euros procedentes de fuera de la Unión Europea. Esta decisión se debe a la eliminación de la franquicia aduanera que permitía la importación sin aranceles de bienes de bajo valor. La medida entrará en vigor en menos de dos semanas y afectará a particulares y pequeñas empresas que reciban estos envíos.
La nueva tarifa arancelaria temporal se mantendrá durante dos años, hasta el 1 de julio de 2028, y se aplicará a pedidos típicos de comercio electrónico, gestionados a través de envíos postales o por la Ventanilla Única de Importación (IOSS). Posteriormente, un arancel aduanero común regirá la importación, basado en la clasificación arancelaria de los productos y su origen.
La iniciativa busca combatir el fraude en las importaciones. Aunque algunas pequeñas y medianas empresas (pymes) podrían beneficiarse, el encarecimiento de los pequeños paquetes generará un impacto en los consumidores. La Unión Europea ha adaptado sus normativas aduaneras a esta derogación, lo que traerá consigo costes variables según el tipo de mercancía.