La manifestación en Madrid este sábado ha reunido a miles de personas, convirtiéndose en la más significativa de Europa en defensa de los derechos LGTBIQ+. El recorrido abarcó desde Atocha hasta Colón, aunque la bandera del arcoíris no estuvo presente en la fachada del Ayuntamiento, siendo visible únicamente en pegatinas en las papeleras.
Este evento refleja una creciente preocupación por el avance de una ola conservadora que se manifiesta a través de recortes en derechos y libertades. La celebración se ha transformado en un acto que muchos consideran más capitalista y consumista que reivindicativo.