La inversión en inteligencia artificial alcanzó cifras significativas en 2025, con 285.900 millones de dólares en Estados Unidos, 20.900 millones en Europa y 12.400 millones en China, según el Stanford AI Index 2026. Estos datos revelan una relación de 1 a 14 entre Europa y Estados Unidos en términos de inversión. Mientras tanto, el continente europeo se prepara para implementar el reglamento más ambicioso sobre IA, liderado por España.
A partir del 2 de agosto de 2026, el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial activará requisitos más estrictos que las empresas deberán cumplir. Aquellas que no estén preparadas podrían enfrentar sanciones de hasta 35 millones de euros o el 7% de su facturación global. Este marco normativo se desglosa en tres capas, siendo la primera el AI Act europeo, que se aplica directamente en todos los Estados miembros desde su aprobación en junio de 2024.
Desde febrero de 2025, las prácticas prohibidas y la alfabetización en IA están en vigor, mientras que las obligaciones para modelos de propósito general comenzarán en agosto de 2025. El Consejo de Estado y expertos como Moisés Barrio subrayan la importancia de no confundir las distintas normativas para evitar la inseguridad jurídica que se busca mitigar.