La organización Vox ha incrementado sus esfuerzos en la formación de una comunidad política transatlántica basada en la idea de la Iberosfera. Este cambio de enfoque se produce en un momento en que la influencia del presidente húngaro Viktor Orbán como referente internacional para el partido ha disminuido.
Durante años, Hungría fue vista como un modelo de gobernanza para una derecha nacionalista y ultraconservadora que se oponía a las directrices de Bruselas. Sin embargo, las dinámicas políticas han evolucionado, lo que ha llevado a Vox a replantear sus prioridades y estrategias en el contexto europeo.